Búsqueda
Mapa web
Sugerencias
Campus UNED

Los reflejos del agua y la luz sobre las carreteras en las obras de Javier Rodríguez abren un mundo de colores en UNED Tudela

La exposición ‘Visiones en asfalto’ del artista tudelano podrá verse en el Palacio del Marqués de San Adrián hasta el próximo 2 de mayo

24 de marzo de 2025

Cuenta Javier Rodríguez Fernández, nacido en Tudela hace 57 años, que, a raíz de unos viajes por trabajo a Estados Unidos y Canadá, nació en él un interés por el arte urbano. En esos lugares, se quedó impresionado por los grandes edificios de las ciudades, enamorándose de los juegos de luces y efectos con la niebla o el sol, que se grabaron en su mente. Los inquietantes contrastes de, por ejemplo, reflejos de iglesias en los inmensos muros de vidrio de los rascacielos aparecían, según relata, como imágenes no sospechadas hasta entonces por él. Y hasta el 2 de mayo, las personas que se acerquen hasta UNED Tudela podrán comprobar in situ la magia de esos reflejos y el colorido que el artista ribero imprime en sus obras.

La exposición, titulada Visiones en asfalto, se ha inaugurado esta tarde y reúne una veintena de cuadros de medio formato, elaborados con técnica mixta sobre tabla. En ellos, Rodríguez aplica la pintura con espátulas y pinceles, añadiendo en el proceso polvo de mármol y veladuras. En el acto, que ha contado con la presencia de familiares y amigos del pintor, han participado el director de UNED Tudela, Luis Fernández, el propio artista tudelano y su maestro, el también pintor Carlos López.

Fernández se ha ocupado de repasar la biografía de Rodríguez, apuntando datos como que su primera formación universitaria la emprendió en Zaragoza y en una rama de la economía. “Sin embargo, a medida que transcurrían los años, se dio cuenta de que en el mundo había muchas más cosas fuera de los números y la contabilidad. Y, por esa razón, comenzó una formación de humanidades”, ha explicado.

Ahí fue cuando inició su vínculo con UNED Tudela, donde Rodríguez ha cursado diferentes grados y donde surgió también su incursión en el panorama artístico. “Al mismo tiempo que empezaba el grado de Historia del arte, se interesó por un curso que ofrecíamos con el pintor tudelano Carlos López”, ha informado el director del Centro Asociado a la UNED en la capital ribera. Ese curso motivó en él coger la espátula y el pincel, aprendiendo de las técnicas de un amigo convertido en maestro. Tanto que el propio López lo ha asesorado para montar la muestra inaugurada hoy.

Hasta el momento, Rodríguez había participado en dos exposiciones colectivas celebradas en Tudela: en el 2017, el II Certamen de ayuda a la creación, y un año después, el concurso de arte comarcal Avant Garde. Visiones en asfalto es su primera exposición individual. Las carreteras asumen el protagonismo en la mayoría de sus obras, ya que, para él, el asfalto adquiere una inusitada vida a través de los reflejos de la luz y del agua. Sus matices, según argumenta, le ofrecen posibilidades casi infinitas de expresión, al permitirle jugar con líneas, colores, veladuras y texturas que exhiben multitud de ambientes.

COMPONENTES EMOCIONALES

El director de UNED Tudela también se ha referido a los componentes emocionales incluidos en los cuadros. “Entre ellos, por ejemplo, está el de la ciudad y la actividad incansable que sugiere, con elementos que marcan el deambular del ser humano y que, a la vez, definen nuestra medida del tiempo”, ha afirmado, antes de detenerse en destacar “las vidas cotidianas que se adivinan en el interior de los grandes edificios, o las vistas urbanas de azoteas y tejados, dentro de los que se cobijan personas que son ajenas pero que, al mismo tiempo, podríamos imaginar que son muy parecidas a nosotros”.

En su turno de intervención, Rodríguez ha agradecido la disposición de UNED Tudela al acoger su muestra: “Es una gran satisfacción poder mostrar mi obra por primera vez de manera individual y, además, poder hacerlo en Tudela, que es mi ciudad”. Sobre la temática, ha desvelado que su elección fue sencilla, ya que él se dedica a realizar pinturas de arte urbano. “Se trata de escenas basadas en ciudades de Estados Unidos, como San Francisco o Nueva York, aunque también hay alguna de la zona de Bilbao. Yo intento reflejar en mis cuadros la vida urbana, que también tiene su atractivo, centrándome en las carreteras de las ciudades”, ha remarcado.

El artista ribero ha confesado que desarrolla su arte en este tipo de obras porque le resulta más sencillo que capturar con sus pinceles y espátulas los paisajes del medio natural. “El paisaje tradicional, el abierto, el de campo, mares, lagunas… es más difícil. La arquitectura, en cambio, facilita más al pintor situarse ante la escena, al proporcionarle muchos más puntos de referencia. Por eso, me siento más cómodo con este tipo de arte urbano”, ha indicado. Y dentro de sus cuadros, sobresalen los efectos del asfalto mojado a causa de la lluvia. “Me abren la puerta a ser mucho más creativo, porque esos reflejos dan mucho juego”, ha sentenciado.

Por su parte, Carlos López ha recordado que ambos se conocen desde jóvenes y, de hecho, ha revelado que, antes de comenzar a asistir a sus clases, Rodríguez pintó unos pasteles sobre paisajes de naturaleza. “Pero luego se introdujo al 100% en esta temática, en la que, como se puede ver, le interesa reflejar la vida diaria que hay en la ciudad. Y, sobre todo, los materiales, como el cemento, el cristal o el asfalto. A mí, siempre se me van los ojos hacia esos elementos y he admirado a los pintores que, aun siendo muy realistas, cosa que yo no soy, sabían capturarlos en sus obras”, ha incidido.

MUCHO TRABAJO

Asimismo, ha querido hacer hincapié en todo el trabajo que supone confeccionar tantas obras como las realizadas por su amigo. “Viene a las clases que imparto, pero eso son solo dos horas a la semana. Además, mete muchísimas horas por su cuenta en casa. Si no, no hubiesen salido ni la mitad de los cuadros que podemos ver en esta exposición. Porque detrás de estas obras hay mucho trabajo”, ha alegado.

Por último, ha ubrayado que tanto él como Rodríguez conciben el arte como un método de relajación, en el que el tiempo avanza sin que se den cuenta. “Yo siempre digo que lo mejor de la pintura es que las horas parecen minutos. Una sesión de tres horas es un visto y no visto. Solo me hace falta mirar el reloj para darme cuenta de que el tiempo se ha acabado, aunque quisiera seguir un rato más”, ha concluido.

 

La exposición Visiones en asfalto podrá visitarse en el patio del Palacio del Marqués de San Adrián, sede de UNED Tudela, hasta el próximo 2 de mayo, en horario de lunes a viernes, de 10 a 13 y de 16 a 21 horas. El Centro Asociado a la UNED en Tudela permanecerá cerrado entre el 17 y el 25 de abril.